martes, septiembre 18, 2007

Vidas paralelas

Hace un par de días, dentro de mi flojera permanente que hace un tiempo me aqueja, y gracias a darme cuenta de que en cierto tiempo de ambientes hay cierto tipo de personas que pasan al lado tuyo sin siquiera dignarse a levantar la vista de cierto lugar que no son precisamente tus ojos, me puse a pensar en que tal vez la vida es mucho más fácil de lo que uno piensa. Tal vez un buen escote y el don de la palabra serían lo necesario para convencer a cualquier patético pobre imbécil que deambule por esas salas de que soy el amor de su vida. Claro, probablemente sería un baboso, tendría al menos un par de grados de ineptitud social, no leería un libro en su vida, no sabría de arte ni vería películas de culto, no tendría ni tema ni conversación, sería horriblemente aburrido y monótono en la cama y siempre, siempre terminaría antes que yo. Pero claro, tendría el título de Ingeniero Civil Industrial en algo de la Chile para darnos el pan de cada día; además de la casa en Chicureo (con piscina y un patio enorme para los dos labradores), la Chrysler del año, gigante, para ir a dejar a los niñitos al Verbo Divino y a las niñitas al Villa María, y las vacaciones todos los años en Punta de Este (además de la semanita de vacaciones de invierno en Europa, para vestir a las niñitas).

Y lo mejor es que, mientras más y más lo pienso, más me doy cuenta de que prefiero, mil, dos mil, trescientas mil veces, despertarme todos los días a tu lado; con un futuro incierto, pero contigo.

jueves, septiembre 13, 2007

So lazy.

A través de la cortina de humo que asciende de mi boca, observo las pocas gotas que aún caen de los árboles. Mientras miro el cigarro en mi mano entumida y Gardel me canta al oído, un compañero de mi grupo pasa cerca y me dice "estás en tu mundo"... vagamente asiento, casi ignorándolo, lo haría si pudiese - nada personal, es sólo que tenía razón. Estaba inmersa en mis pensamientos, meditando letra a letra cada tango, pensando en qué estación de metro estarías, en cuánto tiempo más estarías conmigo. Tiro la colilla del cigarro a una pequeña poza de agua, y mientras veo como las gotas lo van apagando, mis manos entran a mis bolsillos buscando algo de calor. El frío cala los huesos, pero a la vez es agradable. Por lo menos, termina siendo bastante más acogedor e íntimo que una sala llena de personas tratando de deshacer tiempo en esta mañana, que fue demasiado improductiva... ahí es donde se agradece tener compañeros como la buena música y el infaltable cigarro.

martes, septiembre 11, 2007

Harta.

El ruido de la impresora me tiene enferma; la música de mi papá se mezcla con la voz de Johansen, que necesito escuchar en este momento para calmarme un poco. Esperé una llamada que nunca llegó, así que me guardaré todo lo que tenía que contar de hoy; ojalá que para mañana no se me olvide, o que siga siendo emocionante de contar. Llevo más de una hora imprimiendo y voy en la mitad; y el ruido, ese maldito ruido me revienta la cabeza. Tengo frío, llevo cinco noches sin dormir bien y parece que ésta voy por las mismas. Estoy cansada, aburrida, helada y desmotivada. Y lo único que quiero se ira a dormir. Bleh.

Quierosilencioparaescucharteenpaz...

jueves, septiembre 06, 2007

Pequeñas alegrías urbanas:

Escuchar Everyone has AIDS, del soundtrack de Team America: World Police, en una micro/un vagón de metro repleto(a) de gente. Una sensación de humor un poco morboso que me hace sonreír cuando vengo cansada de vuelta a mi hogar.


Esta noche: la destrucción del álgebra, para seguir obteniendo notas tan bellas como las que tenía el semesrtre pasado.

lunes, septiembre 03, 2007

De tecnologías.

Prometí que escribiría algo para que mis rejurgitaciones de hamburguesas de soya no fueran lo primero que leyeran... oops :P

Pasa que hace algunos días, o mejor dicho, específicamente el viernes, después de hablar por unos minutos en mi celular, lo cerré, y noté que no apareció la hora en la pantalla de afuera. Me pareció extraño, así que volví a abrirlo para ver si, una vez más, se había apagado solo - y resulta que sí, sólo que, ahora, aún no logro encenderlo. Le he sacado la batería, lo he enchufado al cargador, y nada. Trato de encenderlo, la pantalla se ilumina por 3 segundos, y brillan las luces azules de los costados. Me llamo, y me sale buzón de voz. It's dead, baby. Y bueno, no es que me afecte mucho, los celulares hoy en día son prácticamente desechables y el mío me tenía aburrida hace un buen tiempo. La cosa es que hoy en la tarde fuí a las oficinas de Entel, y me dijeron que no había problema en cambiarlo, lo único es que el modelo que yo tenía en mente llega en 2 semanas más. Me mostraron varios equipos para elegir, pero en verdad ninguno me llamaba la atención, y admito que en materia de celulares aflora mi lado plástic. Había visto hace tiempo el que me gustaba, quería ese, y no otro. Así que me dijeron que esperara y volviera en 2 semanas, cosa que ahora me dispongo a hacer. ¿El problema? Ahora con mi chip en el celular de mi hermana, me doy cuenta que en ese aparato ahora inoperante se va gran parte de mi vida. No digo que el celular haya sido algo tan vital para mí; me refiero, por ejemplo, a todos los números, mensajes, notas, alarmas... en especial, los números. En este momento, creo que a las únicas personas que podría llamar (marcando) sería a la casa de mi novio, a mi propia casa, la casa de mi abuela, y la de Sof. Y listo. Esto del registro de números es un gran atrofiante de memoria. Y tengo infinidad de números -profesores particulares, familiares, gente que conoces alguna vez en algún lado y que sabes que algún día podrías necesitar llamar- que ahora están perdidos. Me produce una sensación extraña de angustia. Acabo de perder mis posibilidades de contacto con un buen montón de gente, gente con la que tal vez no hablo hace años, pero que sé que algún día podría necesitar llamar. Y mensajes, decenas de mensajes cotidianos, pero que me daba esa satisfacción de los recuerdos bonitos al recorrer con las teclas.

Sinceramente, el equipo es lo demenos. Y no es que sea dependiente del famoso celular, pero creo que, inevitablemente, un aparatito que anda todos los días, todo el día en tu bolso o bolsillo, se transforma en una especie de registro de vida. Y en dos semanas tendré que comenzar a registrar todo de nuevo.

Por ahora, volveré a la vieja -y linda- costumbre de las libretitas telefónicas.


[ Bessie Smith Baby doll ]

Y pasé Agosto...

...aunque justito, porque el penúltimo día se me ocurre almorzar una hamburguesa de soya del hare krishna, y terminé hasta altas horas de la noche arrodillada ante el dios de porcelana devolviendo todo lo que a mi cuerpo le fue posible devolver. Qué lindo!

Recuérdennos nunca más comprarle hamburguesas al hare (porque mi amiga con la que comimos la hamburguesa estuvo en las mismas). Ah, y yo que siempre fui tan pro-comida hare krishna... me salvó de muerte por inanición durante un ritual pachamámico.

Una entrada menos gross, más tardecito.

jueves, agosto 30, 2007

Temprano

Me carga escribir entradas estúpidas inmediatamente después de haber escrito entradas que me gustaron, pero esta ha sido una mañana distinta. Partiendo porque llegué a la u a las 8:30, cuando mis clases empiezan a las 10:15, porque tenía la intención de ir al gimnasio antes de clases. Pero llegué y me dijeron que había una clase, que habrían a las 12. Bummer. ¿Qué hacía? Partiendo por cambiarme de ropa, pues venía lista, para ahorrar tiempo. Me fuí al baño con calma, me cambié lentamente, tratando de deshacer un poco de tiempo. Envié un mensaje que no me respondieron, por lo que me imagino que sí estabas en clases. Decidí bajar a los computadores, para hacer algo medianamente útil en la hora y media que me quedaba de espera. Navegando un rato por la nada, ya deshice casi una hora. Todavía me queda la mitad de una (y menos mal que no han venido a sacarme, porque el computador que me asignó la maquinita era uno de los viejos, así que bajo mi propio riesgo me instalé en uno de los nuevos); hace un rato que en el computador de al lado se sentó un bochefiano promedio que anda pegado con Glory Box de Portishead, pero que sólo canta "give me a reason to love you" (que a ratos traduce, y canta "dame una razón para amarte"... lmao).

Ahora, éstos son los momentos en los que me arrepiento de no andar con un buen libro en la mochila, o con lápices de colores, o con algo que me permita hacer algo verdaderamente útil, más que pasarme una hora y media frente a una pantalla que ni siquiera es la que acostumbro, que no tiene mis cosas ni mi música (de nuevo, blessed be the iPod, aunque se me olvidó cargar el montón de tango y jazz que bajé ayer, what a shame). Siento que realmente malgasté de la peor manera este rato, pero, ¿qué mas iba a hacer? Podría haber estudiado (de hecho vine a los pc's con esa intención), pero terminé sólo mandando a imprimir un par de guías de física.

Pero siento que fue una hora y media perdida de la peor forma. Realmente me habría gustado llamarlo por teléfono y hablar un buen rato con él de cualquier tontera. Me habría gustado haber tenido un presentimiento esta mañana, y haber metido los Cuentos Completos de Cortázar a la mochila. O mi libreta y sus colores. O solamente los colores. Haber tenido cigarros y fumarme uno en el frío. Pero en el frío frío, no en el frío que siento cuando quiero estar a su lado y no puedo. Ese frío que no me gustaría volver a sentir, nunca...

...te extraño.


[ Kevin Johansen Funny face ]
Again, blessed be the iPod.

miércoles, agosto 29, 2007

Cansancio eterno

Es increíble lo cansada que estoy en este momento. Y digo increíble, porque anoche me acosté mucho más temprano de lo normal, hoy no tuve clases en la tarde (y eso que supuestamente salía a las 8pm) y llegué a mi casa como a las 3 de la tarde, a echarme un rato, lesear en el pc, y después hacer un par de guías de química y un resúmen. Esta semana ha sido de malditos días relajados que me han cansado demasiado, y no sé por qué. Tal vez sea porque el fin de semana dormí poco, porque hasta el sábado estuve hecha un manojo de nervios por mi linda primera prueba de cálculo y tampoco he recuperado el descanso que corresponde por todo lo que estudié esa semana. Tal vez sea porque tengo mucho cansancio acumulado, y muchas cosas en la cabeza.

Aunque, lo que más me extraña, es que a pesar del cansacio, en este momento me muero por bailar. Pero no bailar cualquier estupidez en algún carrete demasiado topísimo y lolein para mi gusto; quiero bailar swing. Tango. Quiero escuchar jazz en un ambiente de relajo total... quiero tener tiempo para obviar las responsabilidades, estar en un ambiente oscuro con un buen trago en la mano y dejar que la mente fluya.

Húltimamente hestoy más necesitada de letras que nunca.

martes, agosto 21, 2007

Desperate housewife

Mi regalito por haber sido la dueña de casa, desde el miércoles pasado, hasta ayer. Porque sí, mientras mi mamá paseaba con mi hermana chica por Buenos Aires (a las perlas de las chicas se les ocurrió organizar un viaje amiguis&mamis), yo, mi otra hermana (la del medio) y mi papá teníamos que luchar por sobrevivir en una casa en la que faltaba el pilar principal. Sin embargo, sin muchas dificultades, sobrevivimos. Hambre no pasamos (preocupación principal), peleas no hubo (solemos ser el triángulo de gritos en la casa), y todo anduvo bien. Y entre los detallitos y cositas que mi mamá trajo a todos, me trajo estos encarguitos, que hace tiempo quería tener en mis manos.

Admito que en este momento estoy bastante idiota, por razones varias. Mi iPod está agonizando y no tengo idea cómo rescatarlo; he traqueteado todo el día; silencios en el teléfono. Esas cosas que igual parten un poquito el corazón (por muy superfluo que suene, en el caso del iPod.)

Pero estoy segura que con los primeros segundos que escuche de Kevin Johansen, casi todo se me va a pasar. Para que se me pase el resto, también necesito escuchar a otra persona.

domingo, agosto 05, 2007

Gente.

Hay personas y personas. Hay personas que no veía hace tiempo y que este fin de semana me tocó ver, así como hay personas que no había visto nunca y que al final termina siendo la persona con la que más estuve en el carrete. Hay personas que sueltan la lengua un poco más de lo que deberían y escucho cosas añejas que, muy al contrario de lo que podría pensarse, me hacen demasiado feliz. Me hacen valorar aún más lo que tengo; me hacen abrir los ojos a lo plena y feliz que soy en este momento, en este momento, no en momentos cuando trataba de convencerme de que lo era. Hay personas que llegan con sonrisas y con abrazos, pero que por lo bajo les das lo mismo y siempre fue así, y debería haberlo sabido pero hasí hes hel hasunto ha veces. Oye, y no la odias un poco, sí, un poco tal vez, pero ya es un asunto que me provoca tanta hindiferencia como halegría. Halegría porque ahora sí tengo lo que quiero y lo que realmente me hace feliz, y no necesito envenenarme con personas que tiempo atrás hicieron daño y juraron que uno nunca se enteraría. Es increíble cómo se van dando vuelta las monedas con el paso de los años. Con el paso de los años -y de los vasos- las monedas se van dando vuelta y lo que parecían caras ya no son caras, son escudos, son sellos que se van abriendo abriendo, van habriendo los hojos y los hespíritus. Quienes yo pensaba que eran como yo creía claramente no lo son y tal vez nunca lo fueron. Y lo escribo y a medida que lo escribo me doy cuenta de que no me afecta en absoluto, me dan ganas de saltar de alegría porque me doy cuenta de que la razón por la cual perdí y sufrí por tanto tiempo no era más que una ilusión de lo que yo creía bueno y necesario, de lo que yo creí alegría pero ahora tengo mi alegría verdadera, mi alegría plena y total, y no necesito ni quiero más. Este tiempo es infinito, y yo soy infinitamente feliz.

[ Kevin Johansen ♪ Oops ]
Oops... me enamoré otra vez. Como me enamoro cada vez que te veo... Te Amo. Con todo mi corazón y sobre todas las cosas... gracias por ser tan lindo conmigo siempre. Te extrañaré demasiado estos días, hasta que nos veamos de nuevo...